viernes, 10 de agosto de 2012

La importancia del desayuno

Este artículo lo publicamos para reiterar la importancia de una buena alimentación, especialmente queremos ser enfáticas en la importancia del desayuno.

Como somos deportistas, debemo de ser responsables con nuestro cuerpo y con nuestra alimentación, así que acá les dejamos información importante que nos ayudará a nuestra preparación deportiva.


Un desayuno completo nos asegura que el cuerpo recibe los nutrientes indispensables para ponerse en marcha. No debemos olvidarlo.
El desayuno nos aporta todo aquello que nuestro cuerpo necesita. El desayuno ha de ser una primera comida del día equilibrada y bien pensada. Debe contener:


Hidratos de carbono: Los hidratos de carbono son transformados por el organismo en glucosa que es el combustible de nuestro cuerpo. Son esenciales para una buena marcha del organismo durante la mañana.

Fibra: Presente en los cereales, pan y/o galletas, así como en zumos y piezas de fruta, lo que redunda en una mejor función intestinal y en una inferior absorción de las grasas.

Vitaminas: Un desayuno variado y equilibrado te puede proporcionar una cantidad importante de vitaminas esenciales para el correcto funcionamiento del organismo.

Minerales: Son elementos que el cuerpo requiere en pequeñas cantidades y cumple una función reguladora. El calcio y el fósforo para los huesos y dientes, el hierro que compone la sangre y el magnesio para los músculos




Empezar cada mañana con un desayuno saludable y equilibrado es una forma inteligente de comenzar el día. Un buen desayuno debe de cubrir el 25% de las necesidades de calorías diarias, al tratarse de una de las tres comidas principales.


 
En el desayuno ideal deben estar presentes tres grupos de alimentos, lo que
nos va a permitir cubrir las necesidades de un organismo que despierta por la mañana.



Lácteos
Estos productos aportan calcio, vitaminas A y D y riboflavina. Los representantes son: la leche, los yogures, la cuajada, los quesos,etc.
Farináceos
Son alimentos clave que proveen de hidratos de carbono que el organismo necesita. Si son integrales nos brindan más fibra, vitaminas y minerales. Los representantes son: el pan, los cereales y la pastelería.


Frutas y vegetales 
Constituyen una fuente excelente de agua, azúcares, fibra, vitaminas y minerales. Los representantes son la fruta y los zumos.

Varios
Jamón cocido, jamón serrano, fiambre de pollo y pavo,
mantequilla o margarina, mermelada, azúcar, miel... que aportan nutrientes complementarios necesarios para el organismo humano.


Tomar un buen desayuno ayuda a realizar ingestas más altas de la mayor parte de los nutrientes que el organismo precisa. Las personas que no desayunan suelen seguir una dieta de peor calidad, mientras que quienes lo hacen, suelen hacer una dieta menos grasa y más rica en fibra, vitaminas y minerales.

Aumenta el rendimiento físico e intelectual:
El aporte de un buen desayuno de glucosa facilita la concentración, la memoria y nuestras
habilidades intelectuales. Las personas que omiten el desayuno ponen en marcha una serie de mecanismos en el organismo (descenso de la hormona insulina y aumento de cortisol y catecolaminas...) para mantener la glucemia (nivel de azúcar en sangre) en valores aceptables. Estos cambios hormonales alteran o condicionan la conducta e influyen
negativamente en el rendimiento físico e intelectual.


Proporciona buen humor: El desayuno elimina la hipoglucemia
provocada por el ayuno nocturno y por eso recarga las pilas del
organismo provocando un mayor nivel de energía y de positivismo.


Ayuda a controlar el peso: Un desayuno equilibrado permite regular el peso gracias a que evita el picoteo durante toda la mañana, lo que resulta esencial a la hora de controlar el peso. Las personas que desayunan mantienen el peso dentro de límites saludables en mayor medida que las que omiten esta ración. El hecho de repartir las calorías durante el día en 4 ó 5 comidas, ayuda a que no se sobrecargue ninguna de ellas. Esto también contribuye a evitar picar entre horas (snacks, golosinas, bollería y otros dulces, refrescos, etc.), factor muy importante a la hora de controlar el peso.

Reparto equilibrado de las calorías: Un correcto desayuno permite un
reparto más armónico de las calorías de la alimentación a lo largo del
día, en 4 ó 5 comidas.



¿Qué ocurre si no desayunamos?
Algunas de las consecuencias de saltarse el desayuno son decaimiento, falta
de concentración y mal humor, debido al déficit de glucosa -nuestro principal
combustible energético- que produce el ayuno. Hay que recordar que a primera
hora de la mañana el organismo lleva ya entre 8 y 10 horas sin recibir ningún
alimento. La falta de glucosa empuja a nuestro cuerpo a quemar otras reservas
energéticas, lo que causa múltiples alteraciones en el normal funcionamiento
orgánico.

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